jueves, enero 01, 2009

Mi maestro el vago. Capitulo II

No había visto al vago desde aquella ocasión en que me habló de sexo. Me preocupaba porque era muy común verlo caminar por la calle buscando cosas. Tenía una extraña forma de buscar y a veces no sabía con certeza qué estaba más perdido, si el vago o las cosas que buscaba. El caso es que fui a visitarlo a su domicilio, o eso que el llamaba "chante".

Era el mediodía. Al llegar a la entrada me di cuenta por primera vez que no sabía el nombre del vago, y nunca me habia preocupado por preguntarle, así que comence a gritar mientras caminaba hacia adentro:

-¡Hey!¡Amigo!¡¿Estás aquí?! -Dije eso unas cuantas veces y después lo vi entrar
-Siéntate y dime que quieres -respondió, y parecía molesto, o eso fue lo que creí

Nuevamente me impresionaba la cordura con la que hablaba. Vivía como indigente, actuaba como indigente, pero tenía una seguridad de palabra envidiable. Lo miré mientras se sentaba y me senté yo también:

-Enséñame vago, quiero saber lo que tu sabes de la vida -le dije. No le molestaba que lo llamara vago, y así solía llamarlo cuando platicaba con él. Me miro unos instantes sin decir palabra y despues contestó
-Yo sé lo que sé porque soy quien soy, y tu no quieres ser como yo. El mundo esta lleno de pendejos, y los pendejos creen que pueden aprenderlo todo a través de sus oídos, escuchando, o a través de sus ojos, leyendo. Pero no es así, aprendes cuando te equivocas, cuando haces algo y te sale mal y buscas la manera de hacerlo bien. Las escuelas están llenas de mierda y sus egresados valen una verga. Tienen mucha información pero no saben nada.

Un nauseabundo pordiosero acaba de pendejearme, o eso fue lo que entendí de todo lo que dijo, pero yo no me sentía mal por eso. Después de todo, tenía razon y me quede callado.

-Pero si eso es lo que quieres, te contaré lo que sé entonces. No estoy seguro de que lo aprendas, pero al menos te lo diré -su expresión era más amigable y me lo dijo mientras hacía tacos de tortillas con salsa que seguramente le regalaron en alguna tortillería cercana. Me quedé toda la tarde platicando con el viejo, fumándonos una cajetilla de cigarros y comiendo tortillas con salsa.
Así me convertí en un pupilo del vagabundo de mi colonia

3 comentarios:

Pinkn'BlackBoy dijo...

pinche vago... será dios???

ya no usas tu cuenta del carnalon de messenger o que? ya no te he visto conectao.

feliz año nuevo. ja...

Dr.Muerte dijo...

jaja pinche vago. Ahora casi no aprendi nada xD.

saludos we.

capbengus dijo...

Amo tus blogs Carnalon!! Te estado leyendo desde el 2007. Pero nunca me propuse para abrir una cuenta para publicar mis pensamientos o comentarios. Me cae, me arrepiento no haberlo hecho. Saludos!