No, cabron, no. No me refiero a la pelicula de Keanu Reeves que por cierto estuvo de la mismisima verga, ni al relato biblico de Josue 10:13 (ehhhh putos, pendejo pendejo pero bien que leo cosas de provecho, y no puros blogs como muchos geeks desqueacerados entre ustedes).
Cuando hablo del dia en que la Tierra se detuvo me refiero a aquella noche, aquella noche de marzo, aquella fria y despejada noche de marzo, cuando por capricho del destino, simple y sencillamente no se me paro el pito.
Ya habia hecho lo mas dificil, ya habia convencido (si es que asi se le puede decir, no me malinterpren) a una chava que no era mi novia y un amigo me dejo libre un departamento. De hecho, esa es la chava que mas he deseado sexualmente en toda mi vida, un autentico bombon (aunque un poco zorra despues me entere), pero de a madres un bombon.
Era una quinceañera de una prima y fui acompañado del bombon que mencione atras. Y a mi se me ocurrio entrarle macizo a ese licor que ofrecen en las quinceañeras, ese licor que pareciera que lo hacen exprimiendo llantas y añejandolas en barricas hechas con botas usadas por petroleros del siglo XIX. Ahora entiendo porque nadie toma ese licor y prefiere llevarlo a su casa como recuerdo no perecedero de la fiesta. Hoy por hoy, yo culpo a ese licor de la tragedia ocurrida despues.
Voy a ir al punto, al llegar al departamento, despues de jugar un poco, quise ponerme el condon y, ¡oh sorpresa!, el Gurrolas no respondia. Una fria sensacion de inseguridad, impotencia (a huevo) y debilidad me invadio, tenia el pulso mas acelerado que suputamadre y el Gurrolas seguia sin responder. La chava abierta de piernas, lista para firmar el contrato y mi pluma estaba descompuesta.
Las historias de cabrones de 20 años que sufrian de impotencia temporal empezaban a rezonar dentro de mi embotado cerebro. Por primera vez en mi vida habia sido derrotado, no volvi a ver a la chava porque ni siquiera se quedo a dormir, aunque le agradezco que no le haya contado a nadie nuestro encuentro (o eso creo yo), me hubiera traumado con la carrilla. Al dia siguiente me levante vomitando, sentia un malestar, nauseas, dolor de cabeza y esas madres, pero no como una cruda normal sino mas bien asqueado de lo que paso la noche anterior.
Despues me dedique a investigar (google a huevo) la causa de ese desafortunado evento y descubri que simplemente fue una combinacion de alcohol, al principio, ansiedad, cuando ya se estaba armando el show, y desesperacion cuando el Gurrolas no reaccionaba. Una semana despues me saque la espinita con una "amiga" y me senti mejor al ver que mi amigo funcionaba al putazo.
Cuando hablo del dia en que la Tierra se detuvo me refiero a aquella noche, aquella noche de marzo, aquella fria y despejada noche de marzo, cuando por capricho del destino, simple y sencillamente no se me paro el pito.
Ya habia hecho lo mas dificil, ya habia convencido (si es que asi se le puede decir, no me malinterpren) a una chava que no era mi novia y un amigo me dejo libre un departamento. De hecho, esa es la chava que mas he deseado sexualmente en toda mi vida, un autentico bombon (aunque un poco zorra despues me entere), pero de a madres un bombon.
Era una quinceañera de una prima y fui acompañado del bombon que mencione atras. Y a mi se me ocurrio entrarle macizo a ese licor que ofrecen en las quinceañeras, ese licor que pareciera que lo hacen exprimiendo llantas y añejandolas en barricas hechas con botas usadas por petroleros del siglo XIX. Ahora entiendo porque nadie toma ese licor y prefiere llevarlo a su casa como recuerdo no perecedero de la fiesta. Hoy por hoy, yo culpo a ese licor de la tragedia ocurrida despues.
Voy a ir al punto, al llegar al departamento, despues de jugar un poco, quise ponerme el condon y, ¡oh sorpresa!, el Gurrolas no respondia. Una fria sensacion de inseguridad, impotencia (a huevo) y debilidad me invadio, tenia el pulso mas acelerado que suputamadre y el Gurrolas seguia sin responder. La chava abierta de piernas, lista para firmar el contrato y mi pluma estaba descompuesta.
Las historias de cabrones de 20 años que sufrian de impotencia temporal empezaban a rezonar dentro de mi embotado cerebro. Por primera vez en mi vida habia sido derrotado, no volvi a ver a la chava porque ni siquiera se quedo a dormir, aunque le agradezco que no le haya contado a nadie nuestro encuentro (o eso creo yo), me hubiera traumado con la carrilla. Al dia siguiente me levante vomitando, sentia un malestar, nauseas, dolor de cabeza y esas madres, pero no como una cruda normal sino mas bien asqueado de lo que paso la noche anterior.
Despues me dedique a investigar (google a huevo) la causa de ese desafortunado evento y descubri que simplemente fue una combinacion de alcohol, al principio, ansiedad, cuando ya se estaba armando el show, y desesperacion cuando el Gurrolas no reaccionaba. Una semana despues me saque la espinita con una "amiga" y me senti mejor al ver que mi amigo funcionaba al putazo.


7 comentarios:
este post lo habia borrado, pero lo volvi a poner intacto
Yo ya sabia, esa vieja lo escribio en su blog, creo que se llamaba el post... Ah si "Los borrachos son putos" pero nunca me imagine que fueras tu.
Argggh, ya te iba a decir que pinche copión, que ya lo había leído en algún otro lado.
Te salvaste, carnalón, de mi pichi furia blogueril de Pantera.
¡Ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha!
...no me hagas mucho caso. Ya ando medio pedo.
si, ya habia visto que lo borraste, pero bueno...
Pues que te digo, a mi me paso casi exactamente igual. Pero a mi si me funciono a la perfección el amigo. Y no tiene mucho que sucedió.
Jojo... se me cae la baba nomas de acordarme.
No pues no te la hubieras acabado con la carrilla, y pues no sabia que hasta esa madre se ponia peda cuando uno tomaba.
jajajajjaja una vez me paso, pero despues de cojer una semana seguida con 2 pinches viejas que no me lo perdonaban ni un dia :S al 8tavo o 9no dia fallo el wey
Publicar un comentario en la entrada